El pecado más grave
Domingo, 10 de Febrero de 2008->
Aquel día lo vi distinto. Tenía la mirada enfocada en lo distante. Casi ausente. Pienso ahora que tal vez presentía que ese era el último día de su vida. (Haga clic aquí para leer todo el artículo…)

Hoy al atender el teléfono que insistentemente exigía atención, mi mundo se desmoronó. Los sollozos y lamentos, la voz del otro lado de la línea me informaba que mi mejor amigo, mi compañero de todos los días, mi hombro, camarada, había sufrido un grave accidente, y falleció instantáneamente.